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  Historia de la Escuela de Artes y Oficios de Avilés
 


    En el famoso "Registro Asturiano" de Julio Somoza García Sala, libro editado en Oviedo, - año 1.927 - recogemos la referencia 0185.- "REGLAMENTO DE LA SOCIEDAD FUNDADORA Y PROTECTORA DE LA ESCUELA DE ARTES Y OFICIOS DE AVILES, aprobado en Junta General celebrada en 1º de Diciembre de 1878" , folleto en 4º de 18 páginas, editado en Avilés, Imprenta y Librería de Antonio María Pruneda, 1879.

    A cien años de la referida publicación, es deseo de la junta Directiva de esta centenaria Sociedad, editar el presente folleto que ahora ve la luz en el que también se ha recogido el actual Reglamento o Estatuto - por el que, a partir de este año 1. 978, se regirán los destinos de la Sociedad como homenaje de estos cien años transcurridos de servicio a Avilés, y como recuerdo de cuantas personas han apoyado y potenciando la vetusta Escuela de Artes y Oficios Artísticos de Avilés, en su larga vida de existencia.  

    Y es en "Avilés. Noticias Históricas" por Julián García San Miguel, - Madrid 1.897-, de donde copiamos literalmente: 'Procuró también Avilés estimular la enseñanza popular entre los artesanos y a efecto -siguiendo el ejemplo de la Sociedad Económica de Amigos del País, de Asturias, que en 1.879 creó la Escuela de Artes , y Oficios de Oviedo-, en la misma fecha, y por iniciativa de los vecinos de Avilés, se estableció en la Villa, primero con subvención del Ayuntamiento, y después del Estado, otra Escuela de la misma clase con enseñanzas de carácter general relacionadas con todos los oficios. Y otras que, sin ser de inmediata aplicación, son muy útiles para fomentar la afición al estudio y mejorar las condiciones morales de la clase obrera.

    La institución progresa de día en día y aumenta considerablemente la matrícula, favoreciendo el adelanto que se nota en las clases orales y gráficas las disposiciones oficiales del decreto 1.886, que facilita y estimula los conocimientos populares. Si no han podido establecerse aún talleres destinados al estudio práctico, por carecer de recursos, se procuró subsanar la falta interesando en la instrucción del obrero a los maestros, capataces, jefes de obras e industrias , particulares, muchos de ellos alumnos aventajados de la Escuela, que toman a su cuidado la benemérita y patriótica labor de dirigir con acierto y aprovechamiento a los jóvenes aprendices en la enseñanza experimental de las asignaturas en que están matriculados.

    Las clases nocturnas han dado excelentes resultados, pues son muchos los alumnos que de ellas salen para ocupar plazas de maestros de obras, de maquinistas o de artistas aventajados en sus respectivos oficios, correspondiendo a los sacrificios que la villa se impone para sostener este centro de enseñanza en favor de la clase obrera, a fin de facilitar su ilustración y cultura.

    La Escuela, por acuerdo del Ayuntamiento, amplió hace pocos años el cuadro de sus asignaturas con las clases de música teórica práctica,encomendando al celo incansable de la junta directiva a la excelente banda municipal, de la que forman parte honrados trabajadores que dedican las horas de descanso a tan agradable estudio para proporcionar al pueblo recreo y distracción.

    Asociado al nombre e importancia de la Escuela de Artes y Oficios Artísticos de Avilés irán siempre el de sus generosos iniciadores y profesores, ya difuntos, D. Gregorio Zaldúa, D. Julio García Zabala, D. Gregorio Bango y Zaldúa, D. Manuel G. Buría, D. Lorenzo Alvarez Acebal, para los cuales guardan la villa y los alumnos de este centro de enseñanza, perdurable recuerdo de gratitud.

    Emulando los progresos de este benemérito instituto, la municipalidad ha creado clases nocturnas para mujeres, bajo la acertada dirección de la maestra superior doña Generosa Castilla, y son muchas las alumnas pobres que en ellas se matriculan, para recibir, con éxito lisonjero, diaria y gratuita instrucción después que dejan el trabajo".

    Dato histórico es pues, el de la constitución de la primera Junta Directiva de la Sociedad. "Presidente don Ramón González Llanos, con la valiosa colaboración de don Gregorio Zaldúa, como Consiliario primero; don Domingo Alvarez Acebal, Consiliario segundo; don Manuel C. Buría, tesorero, y don Jesús de Alvaré, Secretario".

    Está Sociedad fijó su primera residencia en el antiguo Convento de San Francisco y hoy Iglesia Parroquial de San Nicolás de Bari. Fue primer Director de la Escuela don Domingo Alvarez Acebal, -desde su fundación en 1.879 a 1. 919-, famoso- profesor avilesino que impartió clases durante más de cuarenta años hasta su jubilación, auténtica institución del Centro.

    La idea de construir el actual edificio de la Escuela, fue de don Simón de Baragaño Flores, que ha sido el segundo Presidente de la Sociedad Protectora. Fue encargado de realizar las obras del que iba a ser actual edificio, el gran idealista e inolvidable avilesino don Armando Fernández Cueto, en el año 1. 891, siendo Alcalde de la villa don Florentino Alvarez Mesa y Arroyo y Presidente de la Sociedad, tercero desde su fundación, don Casimiro Solís Rodríguez.

    Volviendo a la primera Junta Directiva, debe señalarse que tuvieron que vencer grandes dificultades para llevar a buen término sus propósitos, consiguiendo del Ayuntamiento de la villa que, -con fecha 30 de enero de 1.879-, les concediese la cantidad de 8. 000 reales anuales, para poder - atender los gastos de alquiler del local de la Escuela que, el municipio no ha podido proporcionar a pesar de sus buenos deseos -, amén de 47 pesos que remitieron para el mismo fin los avilesinos residentes en la isla de Cuba.

    En la sección "Ecos y Rumores" de la "Revista de Asturias " de los primeros días del año de 1.879, se escribe: "Si es que ya no se ha celebrado debe de verificarse de un día a otro la apertura de la Escuela de Artes y Oficios de Avilés, según las noticias que se han recibido. Muy dignos son de aplauso el celo y la perseverancia de los iniciadores del pensamiento, que han sabido vencer las dificultades que se les presentaron y que se encuentran dispuestos a aceptar compromisos y tareas ulteriores para recoger los frutos del benéfico instituto".

    Y es el día 16 de febrero de 1.879 cuando tiene lugar la solemne apertura de la Escuela, lo que se recoge en la revista "La Ilustración Gallega y Asturiana"- de la que se transcribe: "Ante la numerosa y escogida concurrencia verificose la solemne apertura de la Escuela de Artes y Oficios Artísticos fundada en esa villa. Por indisposición de su Presidente, el señor Ramón González Llanos, ocupó la silla presidencial el señor Gregorio Zaldúa, vicepresidente que es de aquella institución. Leída por el Secretario, el señor Jesús de Alvaré una sucinta estadística del estado económico de la Sociedad, y una reseña sobre su organización y estado actual, ocupó la tribuna el señor Julio Zabala y leyó el discurso que exprofeso escribiera el señor Presidente; discurso que mereció muchos elogios y fue aplaudido por todos los asistentes pues adecuado al objeto y lleno de erudición, al par que galano en la forma y entretenido en alguna de sus partes, logró agradar a todo el auditorio formado, en parte no escasa, por los alumnos de la Escuela.

    La música del Liceo, situada en el piso segundo del espacioso local destinado a Escuela, tocó escogidas piezas y terminó el acto, señalándose por el señor Vice-Presidente que al día siguiente, o sea, el 17 , comenzarían las clases que serían de Gramática, Aritmética, Dibujo, Historia y otras".

    El 15 de junio de dicho año, se celebraron los primeros exámenes de fin de curso de la primera etapa de la floreciente Escuela, examinándose de Aritmética ocho alumnos y de Dibujo veintidós, habiendo una nota de, sobresaliente entre los primeros y cuatro entre los segundos. La Sociedad Protectora de la Escuela, contaba en ese mes de junio de 1.879, con 105 socios protectores y seis honorarios.

    En el año 1.881 se publica una memoria de la Escuela por el entonces Secretario de la Sociedad don Jesús Alvaré en la que relata los orígenes de la misma.

    El 7 de setiembre de 1.889, y en el semanario avilesino "El Vigía" se puede leer el siguiente suelto: "Escuela de Artes y Oficios de Avilés. La enseñanza de este establecimiento, uno de los primeros de la provincia, se halla organizada en consonancia con las Escuelas creadas por el Real Decreto de 5 de noviembre de 1.886. Cuenta con la protección oficial y aspira a establecer toda la instrucción que recibe el obrero en los establecimientos del Estado. Actualmente comprende las asignaturas siguientes: Principios de Aritmética, Algebra, Geometría Plana, del espacio y Trigonometría, de Mecánica, de Física y Química Industrial, Dibujo lineal y de lavado, Higiene y Contabilidad del Obrero. En la Secretaría de la Escuela se facilitan Reglamento y cuantos detalles se deseen, y a los alumnos se les proporciona, estuche, papel,- lapiceros, gomas, cuadernos, con todo lo demás que necesiten para su uso en las clases".

    La Banda Municipal de Avilés se constituyó en el año 1.891, al amparo de la Sociedad Protectora de la Escuela de Artes y Oficios. En otro suelto de "El Vigía" del comienzo de curso de 1.893, se recoge: "En la apertura de las Escuelas de Artes y Oficios y de Música se distribuyeron premios en Matemáticas., Dibujo, Francés,.. pero nadie se acordó para nada de los alumnos de la Escuela de Música. 0 son estos muy torpes o no se les enseña, o es un lío el reglamento de dichas escuelas desde que 'los teverganos" -se refiere a la actuación política del Marqués de Teverga- entraron en este centro a ejercer su oficio de mangoneadores".

    En estos años se vincula al Centro, - como profesor de cultura - el benemérito maestro avilesino don José Benigno García "Marcos del Torniello", destacado bablista de personalidad muy acentuada en la villa en el transcurso de su larga vida.

    Fue cuarto Presidente de la Sociedad don Manuel López Romo en el año 1. 906, ya en nuestro siglo XX. Al año siguiente, es nombrado para dicho cargo don Alberto Solís Púlido, bajo cuyo mandato tiene lugar un gracioso suceso cuyo escenario es precisamente el edificio de la Escuela. Nos lo relata el Presbítero avilesino don Manuel Alvarez Sánchez en su publicación de 1.914. "El día 2 de Febrero de 1. 908, fueron presos todos los taberneros de Avilés por haber abierto su establecimiento, en contra de lo que disponía la ley del descanso dominical, sirviéndoles de prisión las salas del edificio destinado a Escuela de Artes y Oficios".

    Entre 1. 91 1 y 1. 914 es Presidente don Horacio Alvarez Mesa, a quien sustituye don Fernando Carroño Arias-Carvajal hasta el año 1.918. En 1.919 se hace cargo del patronato don José María Graíño Obaño por un período de dos años; y es precisamente en 1.920 cuando don Domingo, el primer Director de- la Escuela de Artes y Oficios, deja de serlo después de cuarenta y dos años de servicio por motivo de jubilación. El 1º de abril de 1923 se inaugura en Avilés, y en la Plaza que lleva su nombre, un monumento erigido a su figura, como homenaje de sus antiguos alumnos, cuyo busto y pedestal aún perdura en el mismo sitio que fueron instalados, a falta de la placa conmemorativa.. A tan destacada figura de la docencia avilesina, le sustituye su hijo don Juan Alvarez Casariego, siendo Presidente de la Sociedad Protectora don David García Somines. A don Juan le reemplaza en la dirección de la Escuela su hermano don Domingo, Alvarez Casariego hasta el año 1. 928, que es reemplazado a su vez, por su hermano menor don José Alvarez Casariego, quien permanecerá al frente de la Escuela una larga etapa, concretamente hasta el año 1. 952. Con él finaliza lo que podría llamarse el "clan de los Casariego" en cuanto a dirigir la Escuela de Artes y Oficios; casi 75 años rigiendo los destinos del Centro.

    En el transcurso de los años, el número de clases y asignaturas impartidas van en aumento; a las primitivas constitucionales, se van agregando paulatinamente otras de gran interés, como Modelado y Vaciado, Forja y Ajuste, - son famosas las de Solfeo, Dibujo artístico, etc. etc. La Escuela ha sido llamada de siempre "Escuela de noche", por su horario en atención a aquellos alumnos ocupados durante el día.

    Corresponde al año 1. 928, la fundación en Avilés del primer Instituto de Enseñanza Media, que lleva el nombre del preclaro pintor avilesino "Carreño Miranda",- en un principio queda instalado en la Escuela de Artes v Oficios,. - alternando y compartiendo con Artes y Oficios el edificio de la Plaza de Alvarez Acebal. hasta el año 1.934 que el Instituto pasa a ocupar el flamante local de la zona alta del barrio de Galiana.

    En 1.930 es Presidente del Patronato don Fortunato Sánchez Calvo Fernández-Cuesta hasta 1.934; desde 1.935 hasta 1.939, don Antonio Muñiz Alvarez. Durante la guerra civil, -período 1.936 a 1. 93 7 en Avilés -, se siguieron impartiendo enseñanzas ... mientras se pudo. Un bombardeo aéreo de la villa, afectó también a la Escuela, destruyendo principalmente la zona del espléndido Salón de Actos, que tuvo que ser reconstruido en 1. 939.

    En dicho Salón - el Salón Grande como se le llamaba- habían tenido lugar importantes exposiciones artísticas de resonancia incluso nacional; en 1. 924 tuvo lugar, organizada por la sociedad "Amigos del Arte" de Avilés, la primera Exposición de Artistas Avilesinos, con la participación de los más famosos pintores de Avilés; en agosto de 1.925, se celebró el "X Salón Nacional de Humoristas", en el verano de 1. 926, la segunda Exposición de Arte Avilesino Y. en 1. 928, el II Salón de Dibujantes Asturianos; en el verano de 1. 934 se celebró la IV Exposición de Artistas Asturianos, que batió todo un récord de visitas, - unas 20.000 personas, cuando Avilés tenía escasamente diecisiete mil vecinos -, en la que se colgaron 236 obras de los pintores asturianos más famosos del momento. Entre ellos el gran plantel de avilesinos: Aguado, Soria, - Bayón, Juan y Gonzalo Espolita, García Robés, etc., aventajados alumnos que fueron de "Artes y Oficios".

    Por otra parte, el edificio de la Escuela era el lugar de ensayo de la Banda de Música del Orfeón de Avilés, y cobijo de cuántas y manifestaciones artísticas y literarias tenían lugar en el Avilés de entonces.

    En 1.935, - siendo ministro de Instrucción Pública a el asturiano don Ramón Prieto Bances -, se consigue de nuevo el carácter oficial de la Escuela.

    En la famosa publicación "Avilés 1. 900-1.951" dirigida por don Manuel Fontanillas Diez, diciembre de 1. 951-, se hace historia de la Escuela de Artes y Oficios y de su Patronato, del que recogemos: "Con los últimos rayos solares, abre la escuela sus puertas a los noveles artistas que invaden rápidamente los espaciosos y limpios pasillos de la misma, en espera impaciente del comienzo de las clases. Mientras el bedel anuncia la hora, los alumnos, paseando en grupos o formando corrillos, comentan en animada charla las últimas lecciones que les ha dado el profesor. Otros pasean solitarios, con un pasear nervioso y pensativo, intentando buscar por los rincones de la inteligencia el colorido exacto para el paisaje campesino...o los rasgos precisos que reflejen fielmente la difícil expresión de aquella cara... ¡Matemáticas! ¡Dibujo! ¡Modelado!... Van sonando las voces del bedel que señalan el comienzo de las clases". Para concluir: "Así viven las horas de la Escuela estos hijos del noble puro y artístico Avilés, que haciéndose acreedores de la gloriosa herencia que nos han legado nuestros cultos antepasados, buscan el descanso corporal en el recinto de las clases y, el espiritual, en el manejo de los pinceles, el deslizamiento de los lapiceros, o en la ductilidad del barro".

    Después de la contienda guerrera, recoge la maltrecha herencia de la Escuela, el culto sacerdote expertísimo en arte, don José Fernández Menéndez, quien es nombrado Presidente de la Sociedad por unos meses, siendo sucedido, de 1. 940 a 1.942, por don José María Piquero García, en cuyos años se restaura el edificio de la Escuela. Desde 1. 942 a 1. 944 es Presidente don Galo Oria García-Somines, y desde 1. 945 hasta 1. 948, don Celestino Graíño Cors, a quien sustituye don José María Piquero García, - por segunda vez -, que fue la persona que más tiempo estuvo al frente de los destinos del Patronato, hasta 1.960.

    Otro acontecimiento importante ha tenido lugar en la Escuela en 1. 948, al conmemorarse en Avilés el VII Centenario de la Marina de Castilla, con una Exposición Nacional del Mar, que fue instalada en el Salón de Actos, exhibiéndose en otras aulas de la Escuela selecciones de pintores marinistas, acuarelas y maquetistas de barcos, con la concurrencia de diez primeras medallas y mas de 350 obras. Todo ello ha representado un acontecimiento importante para la villa avilesina.

    En el transcurso de los años cuarenta, comienza la gran transformación industrial de Avilés. Las marismas que se extendían por las márgenes de la ría avilesina, se recubren de tierra firme en donde arraigan sus cimientos importantes factorías fabriles que harán cambiar el carácter de la tranquila y apacible villa. Es el anuncio de la transformación radical de la vida del pueblo. Llega el gran desarrollo industrial del Avilés de los años cincuenta. Esta nueva orientación de la vida avilesina, exige la formación de auténticos especialistas industriales. Nace la Escuela Elemental de Trabajo, oficialmente inaugurada el 16 de noviembre de 1.946, alojada en la vieja Escuela de Artes y Oficios, en un servicio permanente de esta Escuela a la expansión de cualquier orden de Avilés. Hasta mediados los años sesenta, permanecerían juntas, en el mismo edificio, ambas enseñanzas técnicas y artísticas, - en deterioro de éstas últimas -, que, sin duda, se ven afectadas por el gran incremento industrial de la villa del Adelantado. La Escuela Elemental de Trabajo se transformaría más tarde en Escuela de Maestría Industrial que en ]. 965 pasaría a ocupar las nuevas instalaciones que actualmente ocupa el Instituto Politécnico de Avilés. A partir de estos años las enseñanzas de Artes y Oficios Artísticos comienzan a languidecer. Otros empeños ocupan el diario que hacer de los ciudadanos; la falta de apoyo oficial, dirigido a otros objetivos, hace que la vieja Escuela atraviese por penurias económicas importantes. El Ayuntamiento de Avilés establece una pequeña ayuda anual en sus presupuestos; el Alcalde de la Villa, se erige Presidente Nato de la Sociedad. La Cámara de Comercio y Navegación local, concede más tarde una subvención anual, de menor cuantía, para ayuda a los estudios mercantiles. El número de socios es escaso; no llega a dos centenares. Las matrículas anuales, de por sí menguadas dado el carácter social de la institución, disminuye por el escaso número de alumnos.
En 1. 950 se establece un "Reglamento General de la Sociedad Protectora de la Escuela de Artes y Oficios de Avilés y Especial de esta Escuela" que es aprobado por el Gobierno Civil de la Provincia con fecha dos de noviembre de dicho año, acogido a la Ley de Asociaciones entonces vigente, y que habría de regir los destinos de la Sociedad y de la Escuela hasta el presente año 1. 978.

    Se hace cargo de la dirección de la Escuela en 1. 952, el hasta entonces profesor de la misma durante muchos años don Manuel Soria González, siendo sustituido en 1. 962 por don José María Pérez Lozao hasta 1.968, y desde este año hasta 1.977, ocupa la dirección del Centro don José Ramón Alvarez García que cesa por jubilación. Las enseñanzas que se vienen impartiendo durante esta última etapa de Artes y Oficios, son las de Dibujo Artístico y Lineal, Decoración, Pintura, Encuadernación, Enseñanzas Mercantiles, Guitarra, Corte y Confección, Cultura General y Religión.

    Se hace cargo del Patronato en 1.961, don Alejandro Rodríguez González que cede la Presidencia en 1. 967 a don Evaristo Alvarez-Casariego Bango quien lucha denodadamente por la Escuela hasta el año 1. 977. Etapa muy difícil, al final de la cual se presagia la desaparición de la veterana Sociedad. Para colmo de males, el primero de mayo de 1. 975 se declara un incendio en el edificio de la Escuela que, milagrosamente no destruye la totalidad del viejo caserón. Las pérdidas, materiales son considerables, destruyendo el fuego el archivo de la sociedad. Se realizan las obras más imprescindibles para poder continuar las clases, mediante aportaciones extraordinarias de algunas industrias avilesinas. Aquella circunstancia viene a contribuir aún más al mal estado del edificio que no había recibido ninguna obra de conservación desde hacía más de veinticinco años... Se llega a escribir con gran pesimismo que "la Escuela de Artes y Oficios, hoy ya sólo puede inspirar elegías, cantos responsoriales y que la Escuela , que con su aspecto de templo griego es uno de los perfiles más característicos de Avilés, y el cual -, dentro de muy poco tiempo, sólo será, para unos, nostalgia para otros, cada vez más borroso recuerdo, para todos, pasado".

    El día 13 de octubre de 1. 977, da comienzo el curso académico con 365 alumnos, repartidos entre las asignaturas de Dibujo Artístico, Dibujo Lineal, Pintura, Decoración, Encuadernación, Guitarra, Corte y Confección y Enseñanzas Mercantiles. El número de socios del Patronato es de 233, aún cuando las cuotas están muy anticuadas. Las subvenciones anuales se elevan a 725.000.- pesetas. A finales del mes de noviembre de dicho año, se constituye una nueva Junta Directiva, presidida por D.Víctor Urdangaray Argüelles, que comienza su actuación con el año 1. 978. Para sustituir a don José Ramón Alvarez García en la dirección de la Escuela jubilado reglamentariamente al principio del curso, fue designado don Francisco Iglesias González, hasta entonces Secretario de la Sociedad y de la Escuela y profesor durante muchos años de la misma.

    Como primera medida del actual Patronato, se han estudiado y modificado los Estatutos de la Sociedad hasta entonces vigentes y que habían quedado notablemente desfasados, los cuales se someten a la consideración de la Asamblea General de Socios el 30 de marzo de 1.978. Al mismo tiempo y por idéntico motivo, se reforma el Reglamento de Régimen Interior de la Escuela, que aprueba el Claustro de Profesores con fecha 21 de febrero de este año. Por otra parte se confeccionan programas de actuación ambiciosos, a corto y largo plazo, animada tanto la Junta Directiva de la Sociedad como el cuadro de Profesores de la Escuela, de los mejores y más entusiastas deseos. Y así las cosas, llegamos en rápida panorámica histórica, a los cien años de existencia alegre y fatigosa, de esta Sociedad Protectora de la Escuela de Artes y Oficios Artísticos que, en breve, dará comienzo a una segunda singladura centenaria al servicio siempre de Avilés.

    El curso 1978-1979 representa el inicio de una nueva etapa de gran actividad de la Escuela de Artes y Oficios. El Ayuntamiento apoya cualquier iniciativa. El presupuesto pasa a ser de cuatro millones y el curso finaliza con más de 750 matriculados. Inglés y Ballet clásico son nuevas asignaturas. El número de socios protectores se dobla, llegando al medio millar. Artes y Oficios finaliza el curso con una serie de actos en el remozado salón Grande, con conferencias, actuaciones y exposiciones de trabajos de los alumnos. También se entregan diplomas a los alumnos más destacados y se establecen los premios especiales "Hermanos Alvarez-Casariego" a la calidad y "Apolinar García Hevia" a la laboriosidad.

    Al curso siguiente se sobrepasan los mil alumnos y se introducen las asignaturas de Dibujo Grabado y Lengua Francesa. También se organizan actividades extraescolares de gran eco popular como homenajes a los escritores Eloy Fernández Caravera, Juan Ochoa, Gerardo Diego y Jorge Luis Borges y al pintor Benjamín Palencia. Se celebran varias exposiciones, destacando la del pintor avilesino Luis Bayón.

    Para el curso siguiente se ceden aulas de la escuela, a petición del Ayuntamiento, presidido por don Manuel Ponga, para impartir clases en régimen diurno de EGB al escasear locales en el municipio.

    El curso 1980-1981 finaliza con más de 1.200 alumnos, pero nuevamente Artes y Oficios atraviesa un periodo de tensión y grandes problemas económicos. El Ayuntamiento retira la subvención, después de que el Alcalde reclamase la presidencia "a todos los efectos" de la Escuela y rechazase ser Presidente Honorario. Para solucionar el problema financiero se organiza la operación "mil a mil" que obtiene rápidamente un millón de pesetas. Asimismo, artistas avilesinos organizan una exposición a beneficio de Artes y Oficios, que representa otro éxito económico. La Escuela que sigue cediendo aulas para clases oficiales, se autofinancia y crea el concurso literario "Ramón García de Castro".

    A fines de 1.981, entran don Alberto Huskin y doña Maria José Hurlé como Jefe de Estudios y Secretaria, respectivamente. Poco después, en la asamblea anual de socios es reelegido presidente don Víctor Urdangaray. El curso finaliza con más de 1.300 alumnos y dos nuevas asignaturas: Técnicas de Dibujo y Formación Administrativa.

    En el curso siguiente, 1.982-1.983, se alcanzan los 1.600 alumnos en las 21 asignaturas que se imparten, de las que son novedad tres: Gaita, Lengua Alemana y Fotografía. Don Alberto Huskin pasa a ser Director de la Escuela y se nombra a don Amado Favila como Jefe de Estudios.

    Durante los tres años siguientes se superan los 1.800 alumnos y se alcanzan las 25 asignaturas, al incorporarse nuevos cursos como: Esperanto o Taller de Teatro. La matrícula costaba entre 2.500 y 3.000 pesetas anuales. En el curso 1.984-1.985 ocurrió un percance que puso en grave peligro el edificio de la Escuela. El Ayuntamiento expropió los derechos a luces y vistas de once ventanas laterales del centro para construir la Casa de Cultura. Las primeras obras del nuevo edificio causaron importantes grietas en la escuela. La Sociedad Protectora inició acciones legales contra el Ayuntamiento, que paralizaron las obras durante nueve días, pero al final perdió los recursos.

   Entonces, un acontecimiento importante daría entrada al nuevo periodo de la Escuela, el nombramiento de socio de honor a SAR el Príncipe de Asturias. Don Felipe de Borbón y Grecia realiza a principios de junio de 1.985 su primera visita oficial a Avilés para recibir un afamado y popular galardón avilesino. La centenaria Sociedad Protectora de la Escuela de Artes y Oficios, en estos momentos la más antigua asociación privada que existe en Avilés, acuerda por aclamación de su asamblea el nombramiento de socio de honor para el Príncipe. Con el envío al palacio de la Zarzuela de un artístico pergamino acreditativo de la distinción, obra del socio protector Fernando Wes, fue aceptado el nombramiento por la Casa Real. Posteriormente, con motivo de una visita del Príncipe a Oviedo, le fue concedida una audiencia especial a la Sociedad Protectora, que le ofreció un lujoso estuche con las medallas conmemorativas del primer centenario, así como un cuadro al óleo con el retrato del Príncipe, sobre un fondo con la fachada de la Escuela , obra de Favila.

    El siguiente curso se desarrollo en la línea brillante de los anteriores, con 1.818 alumnos. Pero, en la madrugada del 14 de mayo de 1.986, un misterioso incendio destrozó la cuarta parte del edificio, sobre todo la primera planta y el tejado. La rápida intervención del cuerpo de bomberos evitó un desastre mayor. Pudo comprobarse que el incendio no había sido casual, pero nunca se descubrió al autor o autores del siniestro.

    Para su rehabilitación la Sociedad Protectora firma un convenio con el Ayuntamiento de Avilés que permitirá que la Escuela siga desarrollando su labor docente. Por el mismo se crea un Consejo Gestor que dirigirá y gestionará el funcionamiento y actividades de la Escuela. Sin embargo, y reconstruido el edificio, el Ayuntamiento rescinde unilateralmente el convenio habilitando las instalaciones como Centro de Juventud, siendo inaugurado en el año 1.992. Esta situación obliga a la Sociedad Protectora a demandar ante los tribunales la devolución del derecho de uso del edificio a favor de la misma.

    Con el reconocimiento que se logra en el año 1.996 por sentencia del Tribunal Supremo, y devuelto su uso a la Sociedad, la Escuela comienza a organizar el programa de actividades para el curso 1.996-1.997. Transcurridos 118 años desde su creación, inicia una nueva etapa en la azarosa historia de una institución centenaria y entrañable para los avilesinos. Con los aires renovados del plan de estudios más amplio de su historia, adaptado a las demandas reales de la sociedad y con el mismo propósito didáctico con el que nació. Sin embargo, a la semana de iniciado el curso en el mes de octubre, la alegría e ilusión con la que se recupera la actividad se ve afectada dramáticamente ante el fallecimiento del presidente don Víctor Urdangaray, artífice de la recuperación de la escuela después de 10 años de duros y tenaces esfuerzos, y que apenas tiene tiempo para ver funcionar nuevamente la escuela con más de 1.900 alumnos.

    A partir de este momento ejerce la Presidencia en funciones el vicepresidente don Jose Alfredo García García, alcanzándose en este primer curso la cifra de 1.901 alumnos matriculados, en 49 asignaturas impartidas por 35 profesores. Datos todos récords en la historia de la Escuela. La amplitud en la oferta de actividades ha exigido el desdoblamiento de la jefatura de estudios en dos ramas, Artes y Oficios, designándose para las mismas a don Amado Favila y don Aníbal Robles, respectivamente. La novedad en esta reanudación es la apertura de cursos en horario matinal.

    Coincidiendo con los actos Fin de Curso 1996-97, es nombrado Presidente de Honor de la Sociedad don Víctor Urdangaray Argüelles a título póstumo, erigiéndose, además en el hall de la Escuela un busto homenaje, diseñado por los profesores de la Escuela don Amado Favila y don Javier Arbesú.

    Este año 1997, se participa en FOREMAS97, primera Feria de Formación y Empleo, con aulas abiertas en las que el público asistente pudo observar la actividad habitual del curso.

    En enero de1.998, y en Asamblea General de Socios de la Sociedad Protectora, se celebran elecciones a Presidente, siendo elegido don Jose Alfredo García García. Este mismo año y ante el riesgo cierto de desaparición, la Banda de Música de Avilés es acogida nuevamente bajo el amparo de la Sociedad, facilitándola el espacio de la Escuela como local de ensayo y otras dependencias como almacén de instrumentos y demás medios.

    Hasta el curso 1.999-2.000, los datos de la asistencia de alumnos y la oferta del programa se mantienen en un número estable de 1.800 alumnos y 40 asignaturas que reúnen más de 100 grupos de alumnos. También se inicia en este periodo un ciclo de exposiciones inaugurado por la pintora Elena Pérez y continuado por el Grupo Hierro, el Grupo de Arte Sabugo, plumillas de Luis Hernández Fernández, óleos de Carmen Ministral, exposición "Correspondencias" de artistas avilesinos del Taller Experimental de Humberto; fotografías de: Covadonga Viña Sanz, del grupo de montaña Los Urrielles, de los primeros premios del mar del Instituto Social de la Marina; exposición 50 años de la Cofradía de San Juan; conferencia de Francisco Ballesteros Villar sobre Rutas de la Garganta del Cares; exposición de Cáritas "Deuda externa ¿Deuda eterna?". Al mismo tiempo, se colabora con otras entidades en la cesión de instalaciones para diversos acontecimientos: exposición de trabajos fin de cursos de los alumnos de bachillerato artístico del instituto Menéndez Pidal; organización del Rally de Avilés como centro de comunicaciones; exposiciones Festival Intercéltico de Avilés; centro electoral en elecciones municipales.

    En mayo de 1.999 se produce un hecho que puede transformar el futuro de la Escuela. Se presenta públicamente el Anteproyecto para la Ampliación de la Escuela realizado por el arquitecto y profesor de la Escuela Javier Arbesú.Un proyecto de ampliación y reforma en altura que ha de permitir acondicionar sus instalaciones a las necesidades que el nuevo siglo XXI ya está demandando social y profesionalmente.

 

 
   
     
 
Escuela de Artes y Oficios de Avilés. Pl. Domingo Álvarez Acebal, 3 Avilés 33400, Principado de Asturias